Hace unos meses tuve la oportunidad de adquirir una impresora 3D, el modelo Anet A8, una de las más económicas dentro de la gama estándar de impresoras. Es decir, que tiene un área de impresión de 220x220x200 mm, más o menos lo normal para las impresoras DIY actuales.

Debo comentar que no es mi primer contacto con las impresoras, años atrás pude realizar algunas impresiones con una RepRap, la cuál utilicé para replicar un brazo para un drone frame dji F330. Por aquél entonces (2014) las impresoras ya tenían varios años de desarrollo y avances en firmwares y software de diseño, aún así el resultado obtenido con las configuraciones por defecto para la impresión fueron bastante pobres, dando lugar a que ciertas capas de la pieza tiendan a despegarse, obviamente que muchos factores pudieron influir en ello, pero no vamos a entrar en detalle de esto.

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Ya pasando al 2017, la Anet A8 hizo un trabajo excelente, incluso en la primer impresión. El resultado fue muy bueno a pesar de haber tardado 4 hs. en montar todo (con ayuda, porque normalmente se calculan de 6 a 8 hs ¡¡Uff!!).

Los puntos fuertes de las impresoras 3D:

Siempre hablando de las impresoras basadas en FDM, técnica por la cual el plástico se derrite y se deposita una capa de material sobre otra para ir armando la pieza.

  • Su funcionamiento es muy simple, no necesita demasiado mantenimiento.
  • Los resultados son bastante buenos aún con las boquillas (nozzle) estándares de 0.4mm.
  • Existen aplicaciones de diseño libres y privativas, algunas un poco mejor que otras, pero para diseños simples no es necesario invertir en este aspecto.
  • El material es relativamente barato, en Argentina a través de MercadoLibre se pueden conseguir, si se adquieren en cantidad, hasta 10kg al precio de 4, aproximandamente $ 2000 (+ envío gratuito).

Los puntos flojos:

  • Si bien los resultados son buenos, para conseguir piezas con buen detalle es necesario adquirir boquillas de menor diámetro, 0.3mm o 0.2mm.
  • La calibración de las impresoras más accesibles es manual, lo que se torna un problema si pensamos moverlas cada cierto tiempo, o cambiarlas de lugar. El simple acarreo de un lugar a otro puede mover la cama y provocar que la boquilla se aleje o se acerque a la cama, provocando piezas con mala terminación.
  • Lo que nos lleva al siguiente punto, la estructura de la impresora. No suelen ser lo más robusto que hay, y generalmente o moverlas o trasladarlas las uniones se contorsionan o mueven ligeramente. Es por ello que se descalibra. Se puede notar simplemente presionando hacia los lados o hacia abajo en ciertas partes de la estructura. Para esto hay varias soluciones impresas en 3D que pueden ayudar a obtener una estructura más rígida de la máquina.
  • No están pensadas para trabajar con extrusión múltiple. La gama baja de impresoras no incluye esta funcionalidad, y normalmente no está pensada para adaptarlas y utilizar múltiples filamentos, algo que desde el principio se agradecería. Está claro que esto incrementaría un poco el costo de los dispositivos, ya que por cada filamente sería necesario agregar un motor paso a paso que controle su avance (al menos en el sistema más simple de su implementación).

Aún queda camino por delante…

Si bien el mercado de las impresoras está en constante mejora siempre hay un punto desde el cual no se puede seguir mejorando, la característica más crítica desde este aspecto es el tiempo de impresión. Esto se ve influenciado por varios factores: el tipo de material, la temperatura de extrusión, la velocidad de movimientos de la impresora, etc.

Este será un factor muy difícil de sortear la para las impresoras cartesianas normales por extrusión y es probable que estas queden en el futuro desplazadas por otro tipo de impresoras, como las impresoras de Sinterizado Láser Selectivo (SLS). Sin embargo las primeras siguen teniendo la ventajas de costar entre 10 y 100 veces menos que las SLS.

¿Estás dudando en si debes o no comprar una impresora 3D?

Antes de preguntarte si vas a comprar o no, te recomendaría que pienses en qué vas a hacer con ella, como mencionaba anteriormente el resultado puede no llegar a la calidad que busques, pero para diferentes tipos de proyectos y por sobre todo prototipos es una herramienta muy buena. Se lo recomiendo a personas creativas, a los que buscar crear objetos prototipados, a diseñadores industriales orientados a crear nuevas aplicaciones.

La impresión 3D nos abre las puertas a experimentar en casa, algo que no muy a menudo vemos. Siempre que te imagines algo puedes llevarlo adelante con el suficiente empeño. Da el salto, date el gusto, y luego verás que hay miles de cosas que puedes crear, adaptar y mejorar con la impresión 3D.

Por lo pronto, seguiré experimentando y probando nuevas formas de mejorar estas impresoras, hay una gran cantidad de información en Internet de la que no te deberías perder.

¡Éxitos!